jueves, 2 de febrero de 2017

La influencia de Juego de Tronos: Elementos fantásticos en series “realistas”


Una pregunta que mucho nos hemos hecho en este blog es si” Juego de Tronos” ha llegado a imponer algún modelo en el género de fantasía. La respuesta es difícil puesto que cada vez que nos venden algo como “la próxima GOT” descubrimos que, tal como en el clásico de ciencia ficción “La Mosca”, el proceso de clonación ha salido feo y fallido. Sin embargo, hay una herencia que nos ha dejado Ser George R.R. Martin y que es más evidente en el drama histórico que hoy se enfoca en la lucha de facciones y se atreve a abarcar algún que otro detalle fantástico. Vamos a explorar ese drama.

Comienzo dando un abrazo atrasado de año nuevo a mi amado Reino de Fábulas, a mis reyes y reinas que espero no me hayan olvidado y estén, este 2017, atentos a mis divagaciones. Comienzo contándoles que tener más de mil canales de televisión a mi disposición me ha permitido conocer kilos de series, fantásticas y de otro tipo. Un mes más tarde ya me he hecho de mis favoritas.

A mi parecer, lo fantástico está de capa caída. No hay nada que me haga gemir arrobada. Supongo que le echaré un ojo a “Legion” nomás para apoyar el debut de Dan Stevens en la televisión estadounidense, pero … ¿otra vez un personaje de Marvel? Tenía ganas de ver “Timeless” que al final es un plagio del “Ministerio del Tiempo”, pero ¿se puede confiar en Eric Kripke o en sus productos después de cómo se rio de nosotros con “Revolution”?

Al final me fui a ver el inicio de “Emerald City”. Total tanto la habíamos esperado, total soy fanática de la obra de Frank L. Baum, total la estaban vendiendo como la nueva GOT… No aguanté ni un cuarto de hora y me pasé a otro canal a ver “Sleepy Hollow”.

Admito que sin Abby, SH ya no es lo mismo, pero Ichabod, ahora trasplantado a un Washington colmado de demonios, sigue siendo uno de los mejores héroes fantásticos contemporáneos. Y eso es lo que le faltaba a EC. Ningún personaje me atrapó, todos totalmente clichés. Traté de verla a la semana siguiente y me pareció peor aún. No hay personajes queribles como los  de “ Sleepy Hollow” o  “Once Upon a Time” (Y eso que me tomó tiempo colgarme de esta última). Le falta ingenio y originalidad.

Efectivamente es una “adaptación adulta “de El Mago de Oz, pero ni sus raudales de violencia ni la nena transgénero son sinónimos de calidad o motivo de interés. Me reí con las opciones de las mujeres de Oz que caen entre ser monjas, bajo la guía de Glinda, o ir a trabajar  al burdel de La Bruja Mala del Oeste (ahora convertida en una madame drogadicta).  Me quedé pensando si no sería una alegoría de las pocas opciones que ofrece el feminismo moderno. No lo pensé mucho rato porque la realidad es que la serie es como la describieron en “Rotten Tomatoes” “una majamama entre ‘Juego de Tronos ‘y El Mago de Oz que nadie ha solicitado “. Es cierto, los troneros pedimos series que sigan la línea creada por Martin, pero no queremos majamamas, no las necesitamos.
(NBC.com)

Para saber que queremos, primero tenemos que definir la línea que traza Martin.  La grandeza de “Una Canción de Hielo y Fuego se cifra en tres puntos: la creación de ese universo fantástico, la perfección y variedad de personajes que suelen ser más complejos y profundos que la mayoría de los habitantes del género fantástico; y la fabricación de un escenario sobre el cual se tejen pugnas por el poder que tuvieron lugar en distintos puntos cronológicos de la historia de la humanidad. Eso es lo que falta en EC y en la mayoría de los supuestos clones troneros. La batalla entre el Bien y El Mal se ha convertido en un cliché anticuado y ver a un mago de pacotilla lidiar con brujas neuróticas es para bostezar.  Otro gallo cantaría si el contexto fuera más reconocible o si los contrincantes pudieran identificarse como variaciones de figuras reales históricas.

Revisando las series que sigo noto un factor común.  El hincapié en el poder político, como corrompe y modifica personalidades, lo difícil que es gobernar sobre todo cuando hay facciosos dispuestos a aserrucharle el piso al gobernante de turno. Ese topo es omnipresente en los dramas históricos que veo desde “Victoria” hasta “Black Sails”.

Esto no es novedad , ya  este ingrediente precedía a “Game of Thrones”. Lo vimos antes en la vomitiva “Roma” y en la excelente “Los Borgia”. También la encuentro en “Los Tudor “que estoy ahora viendo completa (me encanta). La diferencia es que Martin supo inyectarle hábilmente elementos fantásticos a su retablo semi-histórico. Y eso es lo que con mesura y paso sutil están haciendo varias series de época post-GOT.

Un gran ejemplo lo sentó Diana Gabaldon en Outlander. En su adaptación, Starz ha conservado ese estilo recordándonos que cuando la autora de Nuevo México publicó la primera novela de su saga no se sabía bajo que genero encasillarla porque, aunque la idea de un viaje en el tiempo cae en ciencia ficción, la gran parte de Forastera tiene lugar en la Europa, y luego en Las Colonias Americanas, del Siglo de las Luces.

Cuando Claire Randall se ve trasportada desde su mundo de la posguerra a una Escocia en vísperas de la Revolución Jacobista, su vestuario y comportamiento la ponen en peligro ya que los supersticiosos habitantes de las Tierras Altas la califican de bruja. Más adelante, la sassenach aprovecha la ignorancia de su entorno para engañar y confundir a más de un contrincante, inclusive al mismísimo Rey de Francia, haciéndoles creer que tienes poderes de hechicera.

Lo interesante es que, a pesar de todos los trucos de Claire, lo innegable es que la Escocia dieciochesca donde habita si es un espacio sobrenatural. No hay una explicación científica para su viaje en el tiempo. Y lo mágico del cuento no para ahí. En Paris, Claire hará amistad con  Raymond un apotecario que dice ser su antepasado y el viajero del tiempo original.  El caso es que El Maestro Raymond es cabalista, alquimista, ocultista y un poseedor de poderes de curación, con los que salva la vida de Claire tras un mal parto, y que solo pueden ser denominados como mágicos.


La razón por la cual es más fácil abarcar lo sobrenatural en un period piece, es porque viajar hacia la Antigüedad nos enfrenta con sociedades paganas, donde lo paranormal es un hecho aceptado y hasta cotidiano tal como ocurre con esa cultura campesina apegada aun a antiguos ritos celtas que vemos en””Outlander”. Por eso no sorprende que perciban a Claire como maga o visionaria. Tal como es lógico que hasta los romanos más pragmáticos de Capua hayan creído que la “resucitada” Lucretia en “Spartacus”, había adquirido el don de la clarividencia.
Lucrecia convertida en El Oraculo de Capua

Contradictoriamente, las sociedades patriarcales, a la par de ver a la mujer como un ser inferior, creían en el sexto sentido femenino y la capacidad de las hembras de acceder al mundo sobrenatural. Por algo los eruditos de la Inglaterra renacentista estuvieron más que de acuerdo en tildar a Ana Bolena de practicar artes mágicas. ¿Cómo sino poder explicar que una plebeya hubiese tenido tal dominio sobre un monarca para hacerlo separarse de su consorte legitima, romper relaciones con Roma y el Imperio, y fundar su propia religión?

En una escena de “Versalles”, Luis XIV encuentra a la hija del cirujano de su mujer atendiendo a la reina y salvando la vida de Maria Teresa. Impresionado ante el conocimiento médico de Claudine, el soberano comenta que si se sabe de su sapiencia la quemaran por bruja, pero siendo El Rey Sol la nombra doctora de la reina, solo que tendrá que practicar su magia en secreto.
En Versalles, Claudine y el Rey Sol atienden a la reina

Una pequeña critica que le ha caído a la aclamada “Vikings”es que el “Vidente “oficial de los escandinavos sea varón (Lo llamaré augur porque no me cala el título de profeta que le dan los traductores). Por tradición, este rol pertenecía a las mujeres.




“Vikingos” es un ejemplo de lo que hablo. La acción tiene lugar en una Europa medieval, que podría denominarse oscurantista. La trama se enfoca en una sociedad que se aferra a una religión politeísta y chamanica donde los dioses son presencias cercanas, donde la naturaleza es mágica, y donde practicar sacrificios humanos es una muestra de fe tal que hasta las víctimas se ofrecen voluntariamente.



El Augur es un personaje importante en la vida de los protagonistas, sus profecías son siempre fidedignas, su presencia es fundamental para informar a Ragnar y su familia de qué decisiones deben tomar.  Eso de consultar oráculos no es privilegio único del Augur.  Ya vimos al Jarl Borg asesorarse con la calavera de su difunta esposa antes de emprender un viaje. Como el final de Borg no fue muy glorioso, vale decir que el cráneo no sacaba sobresaliente en profecías.

El Augur no es el único dotado de dones sibilinos de esta saga. Ragnar tiene visiones y su segunda esposa, Aslaug, tiene sueños proféticos. Algo natural dado su linaje. De acuerdo a la leyenda, Aslaug era hija del mítico Sigurd (Sigfrido ) y de la valquiria Brunilda,  también ducha en artes mágicas.


Se puede argumentar que las visiones son provocadas por la ingesta de drogas, tal como cuando Ragnar le ofrece al monje Athelstane una visión del Ragnarok (el fin del mundo) ayudada por sustancias narcóticas. 


Lo mismo le ocurrirá a Ragnar cuando la esclava oriental Yidu lo haga adicto a las hojas de betel. Sin embargo, no vemos a los vikingos drogándose constantemente, y es un factor reconocido que los chamanes de muchos pueblos consumían/consumen sustancias alucinógenas para alterar su mente y así ser más proclives a visiones proféticas.
La chinita Yidu y sis pociones

Tal vez eso pueda explicar que Siggy, Helga y Aslaug compartan un sueño en el que se les aparece un extraño, pero cuando el extraño se presenta ante ellas en la vida real ya no es tan fácil adjudicar el suceso al consumo de hongos alucinógenos. Obviamente, Harbard es un ente sobrenatural, tal vez algún dios nórdico como lo identifica Floki

“Vikings” no es el único drama de época que imita la línea martiniana de combinar lo histórico con lo mágico. “Tabú” es una miniserie inglesa que puede verse en FX en USA. La acción tiene lugar en Londres, en el periodo conocido como Regencia, casi al final de la Guerra de 1812 entre el Reino Unido y los Estados Unidos.

El protagonista, James Delaney reaparece en el funeral de su padre tras creérsele muerto en África y desde su llegada comienza causar consternación. James ha heredado de su padre un territorio en el norte de los Estados Unidos llamado Nootka Sound. La East India Company quiere esa isla. Delaney se niega a venderla y aquí inician las intrigas palaciegas (hasta el Príncipe Regente mete su nariz en el asunto). Se suceden las, bastante violentas, luchas de poder a lo “Juego de Tronos” (el que James tenga amores con su hermana también añade su toque tronero).

Es el personaje de James el que impone el elemento fantástico. Nadie sabe lo que hizo en África, pero los rumores ya lo hacen legendario. Se le acusa de haber traficado con esclavos (tiene visiones de esclavos enjaulados ahogándose en un barco), de haber practicado el canibalismo y hasta la zoofilia. 

Lo cierto es que cuando La Compañía envía a un sicario malayo para despachar a James, este lo despacha usando sus poderosos colmillos, lo que demuestra que hay algo definitivamente animal y sobrenatural en él.  El hecho de que tenga un oído supersónico y que hable con animales y muertos en la morgue ya lo asemejan a un héroe de Marvel.

James se comuníca telepáticamente con un caballo (telegraph.co.uk)


En el primer episodio, Delaney le confiesa su fiel criado uno de sus muchos secretos, uno que él también tuvo que descubrir. Su madre no era una dama napolitana como le hicieron creer, sino una nativa americana. Su tribu es la que habita la disputada Nootka Sound. Tal vez fue la madre la que impuso a su hijo todo ese tatuaje raro que James lleva en el cuerpo. James no los puede explicar, pero tampoco la madre puesto que murió en un manicomio. Antes estuvo enclaustrada en esa casa donde su espíritu se le aparece al hijo como una especie de Mujer de Negro.
El fantasma de la madre de James.

Los tatuajes, el salvajismo con el que James liquida a sus enemigos, la habilidad para comunicarse con los animales y la pasión incestuosa que lo liga a Zilpha no son las únicas manifestaciones mágicas en un individuo que ciertamente rompe con los tabúes de su época. De vez en cuando vemos a James practicar furtivos ritos en los que habla en una lengua extranjera ininteligible, se pinta el rostro con cenizas y utiliza unos polvos mágicos para propósitos insólitos tales como trasladarse incorpóreamente al lecho de su hermana y provocarle perturbadores orgasmos.
James y Zilpha practican el sexo a larga distancia (IBtimes.co.in)
“Taboo”, de la que espero hablar más en otro blog, trae a los críticos confundidos y divididos en sus opiniones. Quizás porque sea una de las pocas series que se desmarca de géneros conocidos y cae en ese casillero singular que ha ocupado “Juego de Tronos “donde se abarca los histórico con lo fantástico, lo real con lo maravilloso.


¿En que otro filme, serie o libro podemos encontrar esta combinación? ¿Cuál de las series que pretender ser la nueva “Juego de Tronos” más se acerca a la original? ¿Qué serie fantástica o de ciencia ficción los tienen enganchados en este momento?

jueves, 22 de diciembre de 2016

Este Reino entra en receso, pero antes... ¡Felices Fiestas!


Decidí tomarme un descanso de mis reportes en Facebook, y darle una clausura decente a este reino, al menos por lo que resta del año y desearles unas felices fiestas y augurarles nada más que cosas buenas para este año que viene.

Como saben, regreso (Primero D-s) al Hemisferio Norte en unos días. Voy a tener que sacrificar a mi Khaleesi dejándola en casa para que...no sé...pero las hordas Dothraki la amenazan. A mi amado Samwell  (mi laptop) lo pude mandar a resguardo en otra ciudad en un armario que será el equivalente de la Ciudadela de Antigua. A pesar de que recientemente adquirí  la tablet Melisandre, esta, como corresponde a la Mujer Roja, sigue siendo un enigma para mí. En resumen, no sé cuándo ni cómo reanudaré  mis actividades blogueras.

Ha sido un año muy curioso en lo que respecta a la fantasía. Por un lado perdimos a grandes exponentes como lo fueron David Bowie y Alan Rickman, por otro presenciamos los desastrosos cierres de “Penny Dreadful” y la muerte de Abbie en “Sleepy Hollow”. Pero no puedo hablar mal de un año que acaba con las aventuras de Newt Scamander. Aunque no he visto todavía el filme, (. Lo bajaré de Netflix una vez que este instalada en Queens) los trailers y clips me traen loca. No solo porque me encantan Newt  y Tina Goldstein (También Eddie Remayne y Katherine Waterston que los interpretan) sino porque “Las Bestias Fantásticas” han abierto la puerta para que regresen todos los personajes de J.K. Rowling. Increíble que gracias a  un texto escolar podamos recobrar el mundo de Hogwarts pre-Harry Potter. Mejor dicho la cultura ya que ahora estamos viendo los conflictos entre magos y muggles en una Nueva York alternativa  de los años 20s donde los duendes regentan speakeasies y las brujas se viste de flappers.

Mis franquicias favoritas regresan en el 2017. No solo tenemos la felicidad de saber que Newt ya tiene dos filmes más (el próximo debuta a fines del 2018) en los que el mago luchará contra Gellert Grindewald, un villano peor que Voldemort. En mayo Johnny Depp (quien interpreta a Gellert) surcará  los 7 mares nuevamente y en compañía del Holandés Errante. No tendremos Kiera, pero si a Jack Sparrow y a Will Turner (Orlando Bloom). Aunque lo que más me ha gustado del tráiler es Javier Bardem. Si Pe casi arruina la franquicia, su marido, en la piel del Capitán Salazar, logrará opacar a Depp en esta nueva entrega de "Los Piratas del Caribe".

Estoy tan contenta que hasta la nueva versión de “La Momia” me parece atractiva. Creo que esta versión con Tom Cruise volverá los ojos al clásico de Karloff y no a la fantástica amalgama de terror y humor que Stephen Sommers nos brindara a fines del Siglo XX.

Hablando de acostumbrarnos a nuevas versiones, veré “La Bella y La Bestia” nada más que  por Emma Watson, pero no quiero ver “The Dark Tower”. A ver, primero te dicen que va a ser una serie, luego que van a comprimir toda una saga en un par de horas. Primero que Roland será Javier Bardem, luego Russell Crowe y de pronto te tiran a Idris Ebla encima. No me malinterpreten que no soy racista, pero nunca me imagine a Roland con ese aspecto y ya me lo hacía con acento español o  neozelandés.

En cambio, tengo mucho interés en un filme francés que se llama “Planetarium”. Natalie Portman me ha impresionado  con sus elecciones de filmes en los últimos años y esta historia de hermanas con poderes paranormales que son utilizadas por los medios en una Francia al borde de la Segunda Guerra Mundial es llamativa. Además que ver a Lily Rose Depp (la primogénita de Johnny) interpretar a la hermana menor de Nat ya es un plus mayor.

Pero es en la televisión donde la fantasía ofrece la mayor diversidad para el año que viene. Nunca les he hablado de uno de mis filmes favoritos, a pesar de que está dirigido a una audiencia más joven. Me refiero a “Lemony Snickets: Una serie de sucesos desdichados”.  Aunque pensé siempre que el Conde Olaf solo podía ser Jim Carey, ya quiero ver a Neil Patrick Harris dándole vida en la nueva versión, ahora en formato de serie que ha creado Netflix.

Voy a despreciar a Stephen King porque solo veo mediocridad en la adaptación de La Torre Oscura, pero si espero con ansias a ver cómo han traducido a Neil Gaiman  en Starz,  Finalmente tendremos “American Gods” este 2017.
Ian McShane como Mr. Wednesday (Entertainment Weekly)

Este va a ser un año de viajes en el tiempo. Tenemos al inventor de la máquina del tiempo  H.G. Wells  (Freddy “Dickon Tarly” Stroma) en “Time after Time”,  “Timeless” que tiene un vago parecido con la española “El Ministerio del Tiempo”  y que ya Sony puso en pantalla, y  una comedia que es la que más me atrae llamada “Making History”.

Charlaine Harris no solo es culpable de “True Blood”, también escribió una serie que ahora llega a las pantallas de la NBC, se trata de “Midnight, Texas”, la historia de un pueblecito pintoresco donde conviven brujas, vampiros, licántropos y ángeles.

Y aunque le huyo a toda esa camada de superhéroes tipo Marvel si voy a ver “Iron Fist “(Puño de Hierro) tal vez porque el héroe es interpretado por un tal Finn Jones, ex Caballero de las Flores o mejor dicho Ser Loras Tyrrell.
(E Online)

Ya sé que hay más, pero estas son en las cuales quiero invertir mi tiempo y energía. Díganme cuales les parecen más interesantes y que otras ofertas fantásticas,  que o ya debutaron en cine y televisión o se anuncian, les interesan.


Ya es hora de cerrar esta página e irme a dormir. Solo me resta decirles que los amo, mis Reinas y mis Reyes  y que espero volver a encontrarlos pronto en ese Reino de Fábula que se llama New York. Muy Feliz Navidad y nos veremos el próximo año. Téngame en sus pensamientos y oraciones.

lunes, 7 de noviembre de 2016

La Que Se Fue a Sevilla, Perdió Su Silla: Nuevas de Juego de Tronos.


Soy de las que reconozco un error y antes que El Rey Memo me lo recuerde, confieso haberme equivocado con El Delator de Reddit. No era tan chambón ni Falso Profeta, pero como pasaba con El Gorrón Supremo, sus verdades incomodan. Ahora si estoy segura que Los Ds se empinaron, se fumaron, se metieron y se inyectaron hasta aguarrás para haberse sacado de la manga unos libretos tan demenciales que van a hacer que “Juego de Tronos” suba de rating a punta de burradas.

Desde que en Reddit saliera un señor que nos contó toda la trama de la Séptima Temporada que las redes sociales arden. No era posible que pasaran cosas tan aparatosas e inoportunas. Sobre todo que se alejaban a pasos agigantados de las líneas argumentales trazadas por George R.R. Martin.

Pero poco a poco, las noticias que se filtraban de los lugares de rodaje le daban la razón a Awayforthelads. Primero que en El País Vasco filmaban juntos Kit y Emilia. Obvio que esta temporada Bastardo y Khaleesi se conocerían. Luego vino esa aparición relámpago de Gendry ahora portando el escudo de su padre. Después, Theon apaleado por sus hombres. Agresión que corroboraría el leak, de que en un acceso de cobardía el personaje de Alfie Allen  abandonaba a su hermana, capturada por el Tío Euron. Tal vileza provocaría un ataque y repudio por parte de los Ironborns. También tuvimos imagenes de Theon y Jon enfrentados.


Y finalmente llegamos a Sevilla. Este fin de semana se ha confirmado ,por escenas grabadas en Itálica, que es cierto que Jon regresa de su malhadada expedición del Norte con un  espectro  que presentará a la Reina Cersei como prueba de la existencia de los Caminantes Blancos. Ya con esas  me las creo todas hasta el Dragón-zombi y la orgásmica caída del Muro. Nos fuimos a Sevilla y perdimos nuestras sillas...ósea nos caímos de cu-en el suelo y desde ahí tendremos que presenciar el circo con el que darán cierre a “Game of Thrones”.

Como todo Lector, en este momento, mi tranquilidad yace en la promesa Martiniana. Ahora si estoy segura que Ser George no nos va a traer Winds of Winter sino hasta las navidades del 2018 cuando ya toda esta pantomima que se parece a la obra de Lady Crane que Mercy/Arya presenció se haya acabado. Ahí Lectores e Inmaculados podremos consolarnos con la continuación de la mejor obra de fantasía épica (y posiblemente una de las grandes sagas literarias de lo que va del siglo) que se haya escrito. Ok, ok, después de La Trilogía del Anillo, por supuesto.

Aun así, yo no reniego de la serie. La voy a ver con mucho interés. Ni todas las barrabasadas de Weiss&Benioff pueden arruinar los efectos especiales, las excelentes actuaciones, la emotividad de los personajes.

Quiero aprovechar el momento para darle un poco de crédito a “Los 7 Reinos”, un sitio que me encanta, que me informa y que obvio que está a la vanguardia de spoilers precisamente porque la serie se filma en España y el sitio es íbero. Antes de que crean que les quiero dar coba (“hacer la pata” en buen chileno), voy a decir que también me gustan sus afiliados, suelen ser muy ocurrentes y cuerdos, llegando hasta ser profundos y darme que pensar como esta cita de Aeron “El Bisagra” Greyjoy:

“Por poder por supuesto que se puede, pero los que están al frente han demostrado que no están capacitados o que les da igual. Ellos han escogido un camino muy alejado de lo que era Got hace años, y al final, aunque a algunos nos joda, les ha salido bien. Gracias a las dos últimas temporadas, y sobre todo a la última, sabemos que el público en general prefiere explosiones, dragones, chistes estúpidos, amores imposibles, niñatas coronando reyes, reinas que salen del fuego repitiendo discursos capítulo sí, capítulo también, piratas con pollas enormes que presumen de ello y lo esgrimen como argumento para ser coronados, mujeres fuertes convertidas en lesbianas y reyes que queman sus hijas después de declararles amor eterno. Al final le están dando a público lo que quiere, y por supuesto no van a cambiar su visión por cuatro gatos que no nos conformamos y demandamos un mínimo de historia coherente”.

Tiene razón, al final de cada estrepitosa temporada, seguimos con ganas de mas panem et circum. Para ser sinceros, a mí me gustaron muchas cosas en la temporada pasada: El encuentro de Sansa y Jon,  Lady Crane, la ejecución de Ramsay, la resurrección del Perro y, El robo de la espada Tarly, y, por supuesto, Lyanna Mormont. ¿Significa eso que les perdoné la masacre del Dorne, el parricidio de Lord Malandra y la explosión del Septo? Noo, pero me confirma lo chambones que son Los Arcángeles. Y lo necesitados que estamos los telespectadores.

Dos preguntas: de lo filtrado ¿qué es lo que más esperan?  ¿Y qué es lo que más les gustó de lo inventado por Weiss&Benioff, el año pasado?

domingo, 30 de octubre de 2016

Clásicos Modernos: Mis favoritas para Halloween


Las últimas cuatro décadas han sido cruciales para el género del terror.  Se han hecho filmes de altísimo presupuesto, aunque no se han acabado  los siempre populares “B” a los que los fans acceden en sus versiones de video,  DVD, Blu-Ray y otros formatos. Hemos visto franquicias aparecer, desaparecer y convertirse en cintas de culto. En lo personal no me enamoran la mayoría de de esas películas. Yo sigo prefiriendo lo más elegante, lo más profundo lo más espeluznante. ¿Al final de qué se vale ver anchuras sanguinolentas y monstruos peludos cuando lo que asusta es algo interior, algo que afecta tus órganos? Aquí les van mis  15 favoritas del periodo  comprendido entre 1980 y el 2001.

1.       The Shining (El Resplandor, 1980):
   
    Ni sé por dónde empezar. ¿El mejor filme de terror de todos los tiempos? ¿Suena eso muy pretencioso? Lo cierto es que el Maestro Stanley Kubrick agarró una novelaza de Stephen King (que siempre ha despreciado el filme) y creó una pieza de arte que asusta precisamente porque puede ocurrir. Un hombre insatisfecho que maltrata a mujer e hijo,  consigue el empleo perfecto y la oportunidad de realizarse en lo que él cree ser, un escritor. Sucede que el empleo perfecto, cuidar de un hotel de lujo situado en los páramos nevados de Colorado y desierto por estar  fuera de temporada, termina por enloquecerlo y llevarlo a querer matar a su familia. Pero esa es solo una lectura. Otra es que hay un espíritu maligno en ese espacio. Ya en el pasado otro cuidador asesinó a sus hijas bajo la influencia del espectro. El único que sabe la respuesta es el pequeño Danny al que un amiguito imaginario le cuenta lo peligroso del lugar y lo peligroso que es el padre. Jack Nicholson es a la vez siniestro y cómico como el asesino en potencia. Shelley Duvall que estuvo enferma casi todo el rodaje, se ve convenientemente  frágil y aterrorizada del marido-monstruo. Hay escenas de terror inolvidables, las cascadas de sangre por los corredores del hotel, los fantasmas de las mellizas asesinadas, y ese laberinto por el cual el demente Jack persigue a su hijo. No me nieguen que Don Memo del Toro no se inspiró en esa escena para el final de “El Laberinto del Fauno”.




2.       The Changeling (Al Final de la Escalera, 1980):


      El mismo año del “Resplandor” debuta en los cines “Al final de la escalera”,  otro filme de alto presupuesto con actores caros y una escenografía impresionante. George C. Scott interpreta a John Russell, un compositor y maestro de música que renta un palacete en Canadá para pasar ahí el duelo por la muerte de su esposa e hija. Pero como vimos en “The Shining”, esconder la neurosis en un lugar solitario solo invita espíritus chocarreros, y uno de ellos comienza a perseguir al músico. Russel, con la ayuda de la corredora de propiedades (Trish van Devere, esposa de Scott en la vida real), inicia una investigación para saber quién puede ser el fantasma y qué desea. Exploración de archivos, un cuarto sellado y una tenebrosa sesión de espiritismo llevan a  John hasta el poderoso senador Joseph Carmichael, antiguo dueño de la casa. Carmichael,  interpretado por Melvyn Douglas, una de las glorias del cine de los 40s, no está interesado e incluso envía un hombre a amenazar al compositor. El  esbirro termina muriendo a manos del espectro y Russell se da cuenta que están lidiando con un fantasma muy enojado. El titulo en ingles es “The Changeling”, no hay que confundirlo con su homónimo, el de Angelina Jolie dirigido por Clint Eastwood. En el folclore, un changeling es una criatura fea que las hadas dejan en compensación por  los bebés humanos que se roban. El fantasmita de esta historia es un changeling odiado por alguien  que lo desheredó y asesinó. En español completa aquí



3.       Ghost Story (Historia Macabra, 1981):

      Un acierto de los elencos  del cine ochentero fue la recuperación de actores del pasado. De pronto, estos viejitos encontraron empleo de nuevo y se hicieron conocidos a nuevas generaciones. Un ejemplo es este escalofriante filme basado en la novela de Peter Straub. En un pueblito de Nueva Inglaterra, cuatro pilares de la sociedad, y amigos desde la infancia, se reúnen periódicamente para contarse cuentos de fantasmas. Ni se imaginan que van a vivir uno muy pronto. Nadie sabe el secreto del Chowder Club formado por  estos caballeros, interpretados por grandes del cine de Hollywood de los 40s: Melvyn Douglas, (John) Douglas Fairbanks Jr (Edward), el maravilloso Fred Astaire (Ricky) y John Houseman (Sears). (A propósito en Los Cuarentas, Houseman no fue actor sino libretista).Cuando su gemelo David muere traes caer de una ventana, Don Waverley (Graig Wasson) regresa a su  pueblo a reunirse con Edward, su padre. Don siente que hay algo raro en la muerte de su hermano. Durante una sesión del Chowder Club,  Don encuentra la fotografía de Eva, la belleza que enloqueció a los miembros del  club en su juventud. Lo extraordinario es que Eva es idéntica a Alma (Alice Kirge) ex novia de Don, y que aparentemente tuvo algo que ver con su gemelo.  Poco después, Edward muere misteriosamente. Es entonces que los miembros sobrevivientes del Chowder Club revelan a Don la verdad. Alma es en realidad el fantasma de Eva que murió accidentalmente a manos de Edward. Pero esa no es toda la historia. Creyendo a Eva muerta, Edward y sus compinches la lanzaron a una laguna. Ella solo estaba inconsciente y murió ahogada. Ahora su fantasma viene a vengarse de todos los culpables de su muerte y de sus hijos también. En inglés, completa aquí.





4.       Poltergeist ( Juegos Diabólicos, 1982):



      No me pasen remakes, no me pasen secuelas, esta es la única e inolvidable. Otra obra maestra de Steven Spielberg. Una familia como tantas se traslada a  una casa de los suburbios donde pronto comienzan a aparecer espíritus traviesos que interactuan con la más pequeña de la familia. Con gran apertura de mente, los Freeling (Craig Nelson y Jobeth Williams) intentan comunicarse con los duendecillos a los que Carole Anne  (Heather O'Rourke) llama “Tv People” (gente de la tele) porque se  relaciona  con ellos después que acaban las transmisiones . “Ya están aquí” anuncia la rubita, pero  La Gente de la Tele  se vuelve agresiva y la secuestran. Sin sangre ni violencia, esta es una de las películas que mas “meyo” me ha causado en la vida. Ese payaso de juguete me dio más julepe  que el “Pennywise”; lo mismo  Diana Freeling (J. Williams) intentando llegar a esa puerta que insiste en alejarse de ella; y  ese cementerio sobre el que se construyó la casa que finalmente exige justicia con los cadáveres saliendo de sus tumbas, me tuvieron  al borde de la silla mordiéndome las uñas y chillando.



5.       Something Wicked This Way Comes (El Carnaval de las Tinieblas, 1983):


      Ray Bradbury, maestro en la ciencia ficción, también incursionó en el género fantástico como lo demuestra esta obra que los Estudios Disney llevaron a la pantalla en 1983. Un pueblecito de Illinois cambia su monotonía con la llegada de una feria ambulante. Will (Vidal Peterson) hijo del bibliotecario del pueblo, y su amigo Jim (Shawn Carson) están impresionados por el espectáculo creado por El Señor Oscuro (Jonathan “Gorrión Supremo” Pryce) también conocido como “El Hombre Ilustrado” porque esta cubierto de tatuajes. El ofrece más que entretenimiento con su laberinto de espejos y su tiovivo. En un pueblo donde todos anhelan algo, El Señor Oscuro ofrece la oportunidad de cumplir los deseos como el carrusel que rejuvenece o madura a quien se sube a sus caballitos. Pero eso tiene un precio, cada tatuaje del Señor Oscuro representa el alma de quien se la vendió. Solo Will y su padre (Jason Robards) reconocen el peligro e intentan salvar al pueblo. Magnificas actuaciones de Robards y Pryce, una atmosfera totalmente análoga a la de la novela de Bradbury ,y efectos especiales más que respetables, elevan esta cinta a un producto para todos los públicos, no solo los niños.



6.       The Believers (Los Creyentes, 1987):


      En junio de 1988, la policía fronteriza mexicana y su homologa de Estados Unidos hicieron en Tamaulipas, un hallazgo macabro. Se trataba del cementerio y laboratorio de un culto satánico  supuestamente  practicante del palo mayombe: Dos detalles singularizaron este culto dirigido por Adolfo Constanzo. La importancia de los “clientes” de Constanzo que abarcaban narcotraficantes, policías y gente de la alta sociedad (hasta hoy se rumora que los nombres de Yuri y Lucia Méndez aparecían en su libreta) y el hecho que en el adiestramiento de los miembros del culto se incluía ver este filme de John Schlesinger. Basada en la novela de Nicholas Conde, “Los Creyentes” sigue al siquiatra Carl Jameson (Martin Sheen) desde Minnesota a Nueva York, donde consigue trabajo con el departamento de policía. Tanto Carl como su hijo Chris (Harley Cross) están traumatizados por la muerte de la esposa del siquiatra. Hay una ola de asesinatos rituales de niños y jóvenes en la ciudad y la policía la conecta con los practicantes del rito de la santería. A pesar de las quejas de los santeros  que consideran “The Believers” como ofensiva hacia su fe, el filme ayuda  a explicar la diferencia entre “santería” y la oscura “brujería”. Tom López (Jimmy Smits) es un agente de policía que sabe la diferencia. Cuando descubre que los brujos tienen su placa también sabe que ya es hombre muerto.  López pierde la razón,  e intenta suicidarse, para luego morir de peor manera. Muchos han criticado como sobreactuada esa escena en la cual el desesperado López  se arrastra por las calles  quejándose de dolor de barriga y muere gimiendo “¡culebra, culebra!” Pero esa escena es crucial y luego se explica  cuando le practican la autopsia a López y descubren reptiles en sus extrañas. Como que no estaba muy equivocado el loco. Esa escena y la otra en que a la protagonista  (Helen Shaver) le estalla la mejilla con una hilera de arañas escapando de la herida, ya ilustran el terror que sirven para ilustrar lo terrorífico que este filme que inspiró a monstruos de la vida real. En español, completa aquí.


7.       The Serpent and the Rainbow (La Serpiente y el Arco Iris, 1988)


      El terror se magnifica cuando ocurre en un contexto histórico que le da un aura de realidad. La cultura haitiana está vinculada al vudú y al mito de los zombis. La historia del Siglo XX de Haití tuvo un nombre François “Papa Doc” Duvalier. Su cruel dictadura también estuvo ligada al vudú. En este filme, tal vez uno de los mejores trabajos del legendario Wes Craven, historia y mito se dan la mano. No sabemos que es más macabro un mundo en donde los muertos caminan o la sala de torturas del jefe de los Tontón Macout (el órgano represor de Duvalier) quien además también es un doctor brujo. Bill Pullman es Dennis Alan, un antropólogo que ha llegado a Port au Prince en busca de una droga anestésica que supuestamente explicaría el fenómeno de los zombis. Alan es el típico americano ingenuo, pero lleno de sarcasmo, que cree que lo puede todo por su pasaporte, pero como le dirá Peytraud (Zakes Mokae) antes de torturarlo “no veo al  embajador cerca”. Alan logra huir de la isla con la famosa droga crea-zombis. Pero tal como lo ha amenazado, Peytraud lo persigue en sus pesadillas e invade el cuerpo de una mujer en una cena para darle mensajes. Alan  concluye que solo regresando a Haití podrá librarse del brujo. Wes Craven consigue el equilibrio perfecto entre el horror de vivir bajo una dictadura y el horror que surge de lo sobrenatural y el horror de esa falsa normalidad del vivir  bajo una dictadura. Hay escenas pavorosas: otro médico brujo que se auto-decapita; una novia espectral que oculta una horrible calavera bajo el veloy de cuya boca surge una serpiente, y por supuesto el momento en que Alan es enterrado vivo con la esperanza que resucite como zombi. Ahh y casi me olvido, la escena en medio de una comida elegante que de un plato de sopa surge una mano verde.



8.       Nightbreed (Razas de la Noche, 1990):

      Me había olvidado de esta joyita. Clive Barker adaptó su novela corta “Cabal “en la que nos lleva a conocer “Midian” una ciudad subterránea  que es todo un reino de fábulas. Boone  (Craig Shaeffer) sufre unas pesadillas en las que deambula por “Midian” una ciudad de monstruos. Su novia Lori lo convence de ir al psiquiatra. El Dr. Decker (interpretado por nada menos que David Cronenberg en su etapa de actor) es un asesino en serie. Le mete LSD al pobre paciente y lo convence y que él es el criminal. Boone logra llegar a un cementerio abandonado que es la entrada a  Midian, una ciudad de monstruos pecadores que forman la cofradía de la “Night Breed “(Raza Nocturna) y que incluso adoran a su propio dios Baphomet (¿Seria el gato de Los Templarios?). Los monstruos lo rechazan por no ser Nightbreed genuina. Boone tiene que huir de un monstruo que quiere comérselo (no en el sentido sexual aunque Jodorowsky ha hecho una lectura gay de esta obra) y cae en manos de Decker que le confiesa quien es el verdadero asesino antes de entregarlo a la policía que lo mata. Boone despierta en la morgue. Ha resucitado,  ha sufrido una deformación física que lo hace aceptable a los monstruosos habitantes de Midian y se va a vivir con ellos. El corazón de Lori le dice que su novio vive y va al cementerio a buscarlo. Ahí se encuentra con Rachel, una “monstrua” más civilizada. Luego que Lori la ayuda con su hijita Babette,  Rachel le cuenta toda la historia de la Nightbreed. Ellos son los monstruos del folklore,  No eran nocivos, solo feítos, pero  fueron obligados por los humanos a vivir en un mundo subterráneo.  El problema es que los humanos nuevamente, ahora capitaneados por Decker, vienen a destruir a la Nightbreed. En la época en que la vi (y en video) la fantasía me importaba un bledo, pero las Razas de la Noche me encantaron. Ya sé que los efectos especiales pueden resultar risibles para los sofisticados ojos del Tercer Milenio, pero la trama tiene una profundidad conmovedora. Los personajes te llegan al alma desde Lori, dispuesta todo por el hombre de ama, hasta Peloquin, un monstruo con boca de alcantarilla que termina por  caerte simpático. El final, y conste que hay dos versiones, es un poco atropellado (el cura que se vuelve bueno y luego vuelve a ser malo), pero es una cinta inolvidable. ¿Mi escena favorita? Cuando un humano se dispone a matar a la pequeña Babette y Lori le suplica “¡Es solo una niña!”, El humano no le hace caso, pero Rachel se pone detrás del asesino, le entierra la mano por la espalda y le arranca el corazón. Lo que debería ser gore, termina siendo una catarsis. Es exactamente lo que yo le haría a cualquiera que amenazara a una hija mía. Pueden verla fragmentada y subtitulada aquí .



9.       Ghost (Más Allá del Amor, 1990)

       Me decía alguien  “¿Cómo vas a poner ese dramón sentimental en una lista de películas de terror? Concedo que"Ghost” es un romance sobrenatural, pero que tiene momentos de terror. Sam, un corredor de bolsa (Patrick Swayze) es asaltado y muerto en un callejón. Le toma un buen rato descubrir que es un espectro y debe solicitar  ayuda a la gente más insospechada incluyendo a Whoopie Goldberg en la galardonada interpretación de Oda Mae Brown, una vidente charlatana que gracias a Sam descubre sus verdaderos dones. Ahora Sam tendrán que vengar  su muerte  y proteger a su mujer (Demi Moore) del verdadero asesino. Como siempre, los villanos humanos interpretados por Tony Goldwyn y el desaparecido Rick Avilés, ofrecen más miedo que los fantasmas, pero lo que congela la sangre son esos diablos descarnados que los arrastran al infierno o ese fantasma suicida y lunático que debe adiestrar a Patrick Swayze en el arte de ser un espectro. En español completa aquí.




10.   Sleepwalkers (Sonámbulos, 1992):


       Le decía a la Reina Any que para mi Stephen King solo  puede adaptarse a la pantalla chica en formato de miniserie, pero El Maestro también ha escrito libretos especialmente para el cine y un ejemplo es esta historia. Tanya es la última virgen adolescente de un pueblecito de Indiana. No se entiende que con ese físico todavía sea virtuosa y se vea obligada  a bailar con la escoba pero a su vida entra El Príncipe Azul, Charles Brodie (Brian Krauze, el Leo de "Charmed") recién llegado al pueblo. Charles y su bella madre Mary son demasiados perfectos, demasiado lindos. Hay gato encerrado aquí y más de uno. Los Brodie son cambia-pieles. Los últimos ejemplares de una raza de hombres-gatos. Además son amantes (esto está peor que Los Mellizos Lannister) y asesinos seriales.Para sobrevivir necesitan absorber la energía (con resultados fatales para la victima)  de jóvenes vírgenes. La policía anda tras sus pasos, y los Brodie se están muriendo de hambre. Charles, desesperado se lleva a Tanya de picnic, la ataca y esta debe ser rescatada por el gato Clovis (mascota de un policía al que Charles araña fatalmente). Resulta que los felinos y los Sleepwalkers son enemigos a muerte. Ahora Charles y su madre librarán una batalla para que su especie no se extinga. Tanya es la única cura y los gatos del vecindario la única salvación.  Cualquier historia que tenga felinos de protagonista atrae mi atención pero Sleepwalkers” tiene otros meritos. Los Brodie son conmovedores y aterradores como solo puede serlo una especie en extinción que debe matar o morir. Alice Kirge, como la madre dispuesta todo por un hijo-amante, tiene la grandeza de una Cersei. Hay una escena fantástica en la que rapta a Tanya literalmente de las greñas. Mädchen Amick una de esas “prometedoras bellezas “de "Twin Peaks" se ve convenientemente bonita, ingenua y boba como corresponde a su personaje. Ellas, los actores felinos que están fantásticos (y es difícil traer gatos al set) son lo mejor de la película. También inolvidable es el tema clásico de Santo y Johnny “Sleepwalk” (sonámbulo) que añade una atmósfera onírica al cuento. En inglés completa aquí.

11.   Sleepy Hollow (La Leyenda del Jinete sin Cabeza, 1999):

       Me fue difícil incluir una película de Tim Burton en este listado. Es el director de fantasía por antonomasia, ¿pero terror? Y sin embargo Burton celebró el fin de siglo, y su suculenta mancuerna con Johnny Depp, con una adaptación del clásico cuento de terror de Washington Irving. Una atmísfera lúgubre y oscura sirve de marco para las aventuras de Ichabod Crane ahora convertido en un inspector de policía neoyorquino enviado al pueblito de Sleepy Hollow para investigar una serie de truculentos asesinatos. La descripción de la sociedad del Valle del Hudson en vísperas del Siglo XIX es fantástica. Es toda una amalgama marcada por esa confusión propia de país recién nacido que no sabe cuáles son sus raíces, del recuerdo de una Guerra de Independencia que ha dado origen al monstruoso jinete sin cabeza, y también el resabio de esa  Nueva Inglaterra puritana que todavía cree en supersticiones y persigue brujas. Cristina Ricci está exquisita como una Katrina que también es brujita (algo que no supieron desarrollar en la serie de televisión) y Christopher Walkern es aterrador y repelente, sin y con cabeza, con esos ojos de loco y esos dientes de sable. En español aquí.





  












12. The Ninth Gate (La Ultima Puerta, 1999):


:     Johnny Depp anduvo  bien ocupado en el mundo fantástico en esas vísperas del Tercer Milenio y lo demuestra esta adaptación de El Club Dumas  de Arturo Pérez Reverte. Aunque un poco camp hay algo sobrecogedor en esta historia de un manuscrito maldito y perdido. Boris Bolkan (Frank Langella), coleccionista de libros satánicos, anda en busca de un manual de grabados llamado Las 9 Puertas de la Oscuridad.  Bolkan contrata a Dean Corso, un buscador de libros,  para que vaya tras  las tres copias existentes y determine cuál es la genuina. El viaje, que lleva a Corso  de Nueva York a Paris y de ahí a la península ibérica, va dejando una estela de cadáveres atrás. Muchos desean ese libro que ofrece una invocación a Lucifer y están dispuestos a matar por el manuscrito. Pero el libro ha sido escrito por el mismísimo Satanás y solo él  ayudará al elegido a pasar por esa novena puerta. No les cuento el final que es sorpresivo solo que tal como lo he dicho siempre, El Diablo  tiene vagina. Muchos se han quejado  de esta obra de Roman Polanski comparándola desfavorablemente con su anterior experimento en el género.“Rosemary´s Baby” es única y no puede compararse. Yo encuentro que aquí se ha hecho un buen trabajo en el género y aunque hay momentos risibles también los hay de genuino suspenso y muchas sorpresas. Depp incapaz de una mala actuación, es ayudado por  Emanuelle Seigner (Madame Polanski) como la enigmática “hada madrina” de Corso que siempre aparece oportunamente para rescatarlo. Completa con subtítulos en español aquí.


13.   The Mummy (La Momia, 1999):


       1999 fue  un año fecundo en el género terrorífico y fue el año en que Stephen Sommers resucitó a uno de los grandes monstruos de la Universal. Es difícil describir objetivamente una de las veinte mejores películas que he visto en mi vida. La acción, la aventura, el thriller, y la fantasía se yuxtaponen armónicamente y dan gran cabida al humor representado por Brendan Frazier (para mí este es su mejor rol), John Hanna y Kevin J. Oconnor. Pocas heroínas son tan adorables como Evie Carnahan, y Rachel Weisz es mi actriz favorita desde que la interpretó, pero no nos olvidemos que este es un filme de terror. Terroríficos son  la invasión de escarabajos, los batallones de momias, Las 7 Plagas de Egipto y toda la evolución para que un esqueleto medio podrido se transforme en el perverso Imothep (Arnold Vosloo). 


14.   The Sixth Sense (El Sexto Sentido):


       No se puede hablar de 1999 sin mencionar el primer  éxito de M. Night Shymalan. Me cuesta incluirla porque no la considero una película de terror. No me asusta, me conmueve, pero es una parte innegable del cine de fantasmas. Haley Joel Osmett se convirtió en una estrella instantánea con  su retrato de Cole, un niño que ve espíritus. “Veo gente muerta” es su explicación. Bruce Wilis es el psiquiatra que intenta ayudarlo y termina creyendo en el Más Allá. El final es la mayor sorpresa de este filme que es un gran aporte al género paranormal. En español fragmentada aquí. O en inglés completa aquí.

15.   El Espinazo del Diablo (2001):

       Amo a Guillermo del Toro; me gusta su audacia aun para los fracasos, me encanta que sea un gordito irreverente;  y que se atreva a ser un mexicano que triunfa en Hollywood con su propio estilo de terror. Sin embargo, tuve que escoger su mejor obra para este listado y fue dificil: “Cronos” nunca me ha convencido, “El Orfanato” nunca me ha gustado, "El Laberinto del Fauno" y "Hellboy" son fantasias, de "Mama"  y “Crimson Peak “todavía no sabemos si serán  clásicos. Eso solo nos deja una opción, esta joya. La acción ocurre en España a fines de la Guerra Civil. Carlos, cuyos padres han muerto en el frente es enviado al Santa Lucia, a un orfanato regentado por Carmen (Marisa Paredes) y el Dr. Casares (Federico Luppi). Carlos intenta adaptarse a su nuevo espacio donde se vive bajo la tensión del cierre de una guerra, lo  que colocaría  a los habitantes del orfanato en el bando perdedor. La presencia de una bomba sin explotar que ha quedado clavada en el patio es un recordatorio constante del conflicto, pero hay otras pasiones reprimidas: la lujuria, la violencia, la codicia. A Carlos lo molestan sus compañeros, pero él se da cuenta que hay problemas mayores en el mundo. Los secretos de los adultos que lo rodean  se aúnan a  un misterio que oculta ese edificio y que estalla un día en la forma de un fantasma que exige justicia. Producida por Almodóvar y basada en un guion que Don  Memo escribiera a los 14 años, “El Espinazo·” es una demonstración de que el peor mal reside en los vivos. El villano del filme no es el fantasma de Santi, un niño ahogado, ni El Fascismo; ni siquiera Jaime el dibujante que al principio le hace bullying a Carlos. El monstruo es Jacinto, el cuidador del edificio (Eduardo Noriega que está de rechupete) un hombre dispuesto a todo, hasta a matar, para satisfacer sus apetitos.  Aquí completa.

Las preguntas de rigor ¿Cuáles son sus favoritas? ¿Cuáles les gustaría ver? ¿Y cuál se me olvidó? ¡Feliz Halloween!