lunes, 20 de marzo de 2017

Pride and Prejudice and Zombies. O cómo un éxito fantástico fracasó en pantalla


En su momento, promocioné la adaptación de la sátira de Seth Grahame-Smith, aunque no hice ningún intento por verla. Pero al enterarme que había sido un fracaso de taquilla, me entró la curiosidad por conocerla. “Orgullo y Prejuicio y Zombies” lo tenía todo para convertirse en un icono del género fantástico. ¿Qué impidió que lo fuera?

La fama le llegó a Seth Grahame Smith gracias a esta curiosa amalgama del texto clásico de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio, y la mitología zombi. En el 2007, sus editores en Quirk Books le solicitaron que creara este nuevo tipo de literatura (que obviamente sería una especie de fanfictión) para aprovechar dos corrientes de moda:  la obra de la Austen y la locura por los zombis.

Grahame-Smith ya era un autor publicado, un especialista en exploraciones sariticas sobre temas como el cine pornográfico, el género del horror y hasta había publicado un libro sobre El Hombre-Araña, pero este sería su primer trabajo de ficción. Tras leer el texto, Grahame-Smith se embarcó en lo que denominaría como “microcirugía”, la intercalación de la tradición zombi dentro de la historia de las Hermanas Bennett y su búsqueda de marido.

A pesar del temor de la casa editorial de que el producto final ofendiese a los devotos de Jane Austen, el libro salió al mercado en el 2009. En un par de semanas era el más vendido en Estados Unidos, permaneciendo en las listas de bestseller por más de un año. Desde entonces se ha convertido en un clásico del género fantástico, y ha sido traducido a veinte idiomas haciendo posible que los Austen fans conozcan a fondo el tema del Apocalipsis Zombi y haciendo que los zombi freaks lean a Doña Jane.



Usando el texto de Austen de trasfondo, el autor crea una historia alternativa de la Inglaterra de la Regencia. En algún momento del Siglo de Las Luces, se infiltra un virus que convierte a los humanos en zombis. Si se evita que consuman cerebros, la transformación es estancada y el afectado mantiene una apariencia normal, pero si le come los sesos al vecino…ya sabemos lo que ocurre.

La población zombi aumenta y arrasa con ciudades enteras y sus habitantes. Los nobles ingleses se fortifican en sus mansiones y envían a sus hijas a estudiar artes marciales al Japón. Todos se convierten en cazadores de zombis. Lady Catherine De Burgh es la más afamada decapitadora de zombis del Reino Unido, posee un ejército de ninjas que protegen sus tierras y ella misma luce un parche sobre el ojo que perdiera luchando contra. Los muertos-vivos Las familias de escasos recursos envían a sus hijas a la China. Eso crea una división social, y parte del desprecio que las Bingley sientes por Las Bennets, es que estas últimas han entrenado en un templo Shaolin, y hablan cantonés en vez de aprender japonés.

Todos estos pequeños detalles hacen una lectura deliciosa de un librito que es una parodia respetuosa de  un clásico. Aunque a veces Grahame-Smith cae en vulgaridades anacrónicas como el que Lizzie confiese haberse enamorado del Coronel Darcy por lo ajustado de los pantalones del caballero que enfatizan lo bien dotado que está debajo de su cintura.

Obviamente, un éxito de esa calaña temía que llevarse a la pantalla. Por años, se han peleado el proyecto varios estudios hasta que finalmente quedó en manos de Natalie Portman y se esperaba que la actriz israelí lo protagonizará. Eventualmente., Nat prefirió ser la productora y el rol de Lizzie recayó en Lily James (Cenicienta, Downton Abbey). Sam Riley (Maléfica, Suite Française) es Darcy, Bella Heathcombe (Victoria de Sombras Tenebrosas) es Jane, Charles “Tywin” Dance interpreta a Papá Bennett, y Lena Heady es la tuerta Lady Catherine.

Yo me moría de ganas de ver el duelo entre Cesei y Cenicienta que en este libro no es verbal, pero optaron en la película por hacer que Lizzie pelara con el criado de Catherine. El personaje de Lena es resumido a tres escenas, cual más inútil.

El filme ha condensado bastante del libro. Agradezco que hayan quitado la subtrama de Charlotte Lucas, y su conversión a zombi, porque era muy trágica. También, que hayan prescindido de las largas discusiones teológicas de Lizzie con El Señor Collins quien en la versión de Grahame-Smith es un desdichado clérigo que acaba cometiendo doble pecado (eutanasia y suicidio) por amor.

Pero me pesó que en el filme nunca visitemos Pemberly, que las hermanas Bennett, aparte de Jane y Elizabeth, no tengan personalidad y sean totalmente superfluas, y que los ninjas de lady Catherine se hayan convertido en unos individuos con sombreros de copa que parecen escapados de Alicia en el País de las Maravillas. Georgiana Darcy apenas es mencionada, Lady Anne De Burgh aparece en una sola escena y está totalmente muda, y como dije la Lena le dan apenas seis minutos en pantalla.


En cambio, se creó todo un nuevo arco alrededor de George Wickham (Jack Huston), que lo convierte en un representante de un segmento de la población zombi que, a punta de comer sesos de chancho, evita convertirse en antropófagos. Lamentablemente, esta subtrama esta tan mal editada y es tan difusa que nunca llegamos a creer las buenas intenciones de George (después de todo estamos hablando de Wickham) y no es sorpresa descubrir que también es un no-muerto.

A pesar de estos esfuerzos, el filme es un fracaso puesto que lo vendieron como cine de acción y el público se queja de que no la hay. La vendieron como cinta de horror y los fans del genero se quejan que no se asustan. Se supone que es una comedia negra y nadie se ríe. Esas son las razones por las cuales audiencia y críticos le hicieron la cruz. ¿Tienen razón?   En algunos puntos sí.


Como comedia es un fiasco. El único que me arranca risas es Matt Smith (uno de los innumerables Dr. Who) que en el rol de Mr. Collins termina siendo lo mejor del reparto. Si hay escenas terroríficas. Al comienzo cuando una jovencita sube a contarle a una amiguita que el tío acaba de perder la cabeza por zombi y descubre que la amiga también esta putrefacta, me hizo chillar recordándome al vampiro en la mecedora en “Salem’s Lot.”

También es bastante aterrador el encuentro de Jane Bingley con una familia de zombis en el bosque, pero estos detalles se pierden en escenas que tienen grabado el membrete de “no se olviden que esto es una bufonada”. Aquí no existe el equilibrio entre terror y comedia negra que nos ha dado franquicias inolvidables como “La Momia “y “Los Piratas del Caribe”.

No soy una experta en escenas de acción, pero si hablamos de artes marciales, no están a la altura de un wuxia, ni siquiera de “Kill Bill”. Sin embargo, no me frustra ver a las Bennett convertidas en guerreras con navajas en la liga como la Carmen de Bizet. Me queda claro que las únicas veces en que Lizzie y Darcy se comunican románticamente es cuando están decapitando zombies juntos.

He oído muchas quejas de que no llegamos a creernos los personajes y no los queremos como nos ocurre al leer Pride and Prejudice. Quien mejor ha expresado este sentir es Manohla Dargis que en su reseña en el New York Times se queja que la Lizzie de Lily James ha sido transformada “radicalmente” y por lo tanto se aleja del personaje que creara Austen.
(Frock Flicks)


Aunque en la novela original vemos en muchas ocasiones a Elizabeth enojada, el mal humor no es una característica que defina su personalidad. El orgullo y su capacidad para prejuzgar son los que la llevan a situaciones que la irritan. La Elizabeth de Seth Graham-Smith, tiene serios problemas de anger managememt malajemente. Da la impresión de que su trabajo de mata-zombis le ha agriado el carácter y convertido en una una persona colérica e exaltada, lo que no parece conducente para ser una asesina profesional.

En el libro, Lizzie es la más brutal de sus hermanas, la única que según su padre tiene instintos asesinos. Siempre está planeando decapitar a alguien sea Lidya, Charlotte o Darcy. Cuando Caroline Bingham la ofende, Elizabeth casi le rebana el cuello con su cuchillo, y cuando vence a los Ninjas de Lady Catherine, le arranca el corazón a uno y se lo come sin que se lo ordene una horda dothraki.

Esta violencia es parte de la comedia negra que el libro funciona porque todos son violentos en ese mundo. Darcy apalea a una criada y deja invalido a Wickham, y el maestro chino de Lizzie la golpea con una vara de bambú. Sin embargo, el filme le baja el tono a esa aura violenta de Lizzie, por lo que tuvieron que alargar, con nefastos resultados, la escena del libro donde Darcy por primera vez pide la mano de la Señorita Bennett.

En el libro, Elizabeth se ha enterado que Darcy impidió que Bingley cortejara a Jane. Indignada planifica matarlo. Va a verlo, le da una paliza y termina azotándole la cabeza en contra de la chimenea. Darcy huye herido. 

En el filme, Darcy propone marimono a Elizabeth. Esta le pregunta si planeó separar a Jane de su amigo, por creerla una caza fortunas (no, como en el libro, porque creía a Jane a punto de volverse zombi). Lizzie golpea a Darcy. Primero con los puños luego arrojándole jarrones a lo Scarlett, finalmente agarrando el atizador de la chimenea. Pero es cuando Darcy le recuerda que fue su propia madre la que en público expresó su ambición de casar a Jane con un millonario, que Elizabeth pierde el control y lo agrede con el atizador y con su cuchillo. Hasta ahora, Darcy ha permanecido pasivo, preso de su absurda caballerosidad, pero cuando nota que Lizzie lo quiere matar, se defiende y la vence.

En el libro, hay una evolución en Elizabeth que la lleva a entender que, aunque sea justo y meritorio ser sanguinaria con los zombis, la violencia no es algo que deba ejercer con los humanos. Esto queda claro cuando le perdona la vida a lady Catherine. En la cinta, es Darcy quien deja a Elizabeth llorando en el suelo y Lady Catherine quien acaba con su cuchillo en el cuello de la chica.

Ha habido feministas que se quejan de que la mala prensa del filme nace del repudio que sufren obras en las que las mujeres son las protagonistas. No veo protagonismo en una película donde solo hay un personaje femenino importante, donde las mujeres usan la violencia como medio de diálogo con parejas y hasta con las hermanas y donde la protagonista es tan descerebrada que no creo que ningún zombi quiera devorarla.

Jane Austen permite que Elizabeth,  impulsada por su manía de prejuzgar y su orgullo, cometa insensateces, pero en el mundo bucólico y campesino de Pride and Prejudice, tales errores son fáciles de remediar. Un caso diferente es la sociedad caótica y en crisis de la novela de Seth Grahame-Smith donde a cada rato se presentan situaciones de vida y muerte. Se espera que guerreros como Lizzie y Darcy posean, aparte de la habilidad para manejar una catana, presencia de ánimo, sangre fría y la habilidad de tomar decisiones acertadas.

 La Lizzie del filme tiene vacilaciones peligrosas como el de permitir que la zombi Mrs. Feathersrone (cuya irresponsabilidad provocó su estado y el rebrote de la amenaza zombi) se le acerque y aun se molesta cuando Darcy la rescata.

Más adelante, Jane es malherida en una escena escalofriante, pero que manda al diablo toda certeza de que las Bennett han sido perfectamente entrenadas para defenderse de los no-muertos. Jane es s llevada a casa de Los Bingley. Ahí, Elizabeth entorpece los esfuerzos de Darcy por diagnosticar si su hermana ha sido mordida por sus atacantes.


Es una escena absurda (aunque su propósito sea hacer reír) donde Lizzie caza una por una las moscas carroñeras de Darcy. Las moscas son el único modo de demostrar que Jane está sana, y si no lo está, no hay manera de evitar su metamorfosis. Por lo tanto, la necesidad de Lizzie de retardar lo inevitable y de poner en peligro a los que los rodean demuestra muy poco juicio. Darcy queda con la duda de si Jane está en camino de convertirse en una Walking Dead lo que lo motiva a alejarla de su amigo. ¡Al final es Lizzie la causante de la ruptura entre su hermana y Bingley!

Todas estas fallas, la gran mayoría creadas por los libretistas , me fueron aparentes mientras veía la película. Me sorprendí a mí misma dedicando más tiempo a analizar las fracturas en la trama que ha internarme en esta. Como se quejan los críticos, el filme no engancha y menos sus personajes. Las escenas intercaladas (y la pésima edición) distraen al público en vez de mejorar el texto (textos) original.

Eso lo noté en una escena temprana donde Jane y Lizzie hablan de Bingley. Los diálogos son los de Austen, pero en vez de mostrarnos a las hermanas peinándose en un momento íntimo.  ¡Nos las muestran dándose golpes y empujones por toda la casa y el jardín!  En vez de reírme o tratar de oír lo que decían, me la pasé preocupada de que en algún momento una de ellas quedase aturdida o se quebrara el cuello.

Mucho se comentó en su momento sobre los problemas que tuvo la adaptación fílmica para nacer. Se habló hasta de “La maldición de la Austen” La verdadera maldición está en la producción de un filme que fracasa como cinta de acción, comedia y filme de horror, pero para mí el verdadero fracaso es la imposibilidad de crear una obra feminista. De “Girl Power” esta película no tiene nada.


Si no me creen vean la película, en español aquí

miércoles, 8 de marzo de 2017

Actores fantásticos: Johnny Depp



 Para mayo está anunciada “Dead Men Don’t tell Tales”, la quinta entrega de Los Piratas del Caribe.  Esta exitosa franquicia está totalmente vinculada al nombre de Johnny Depp. Pero el actor más versátil del Hollywood contemporáneo no solo se ha ganado su título de “rostro fantástico” gracias al pirata Jack Sparrow.  Depp comenzó en el género y no lo ha soltado hasta hoy día.

Para muchos espectadores, el rostro de Johnny Depp se hizo reconocible gracias a su interpretación del oficial Tom Hanson en la serie de televisión de los 80s “21 Jump Street”, sin embargo, John Christopher Depp había debutado en el cine en 1984 y de manera casi profética justamente en una película de tema sobrenatural; el clásico de terror “La Pesadilla de la calle del Olmo”. A sus 24 años dio vida a una de las victimas del temible Freddy Krueger. Tres años más tarde, se volvería un rostro reconocido por la teleaudiencia gracias a “21 Jump Street” y el término de la serie lo pondría en contacto con quien ha sido su mentor, Tim Burton, el director de fantasía por excelencia.

En 1990, la mancuerna Depp-Burton nacía gracias a “Edward Scissors Hands”. En esta tristísima fabula, Johnny daba vida a una especie de Pinocho-Frankenstein, una creación de un científico loco, quien a pesar de que sus extremidades terminaban en tijeras deseaba llevar una vida normal. El joven Manos de Tijera puso a Depp en el camino de Winona Ryder, otra colaboradora deTim Burton, con quien sostendría un breve romance.

Johnny comenzó a hacerse conocido como un ídolo de adolescentes con filmes serios como “Benny and Joon” y “What’s Eating Gilbert Grape”, pero en 1994, Tim Burton lo llamó para su biopia “Ed Wood”, En el rol estelar, Depp encarnó al excéntrico director que se especializaba en filmes de bajo costo y con temáticas extrañas mezcla de horror y ciencia ficción.

Al año siguiente, Johnny actuó en la poco celebre “Don Juan de Marco” que le permitiría compartir pantalla con su ídolo Marlon Brando. En esta semi-fantasía, Depp interpretaba a un joven que creía ser el legendario Don Juan y que terminaba convenciendo a su siquiatra (Brando) que sus ilusiones eran realidad.

A pesar de que la segunda mitad de los 90s, vería a Johnny en filmes icónicos como “Donnie Brascoe” y “Fear and Loathing en Las Vegas”, la década siguiente reafirmaría su compromiso con Tim Burton y con el género fantástico. Antes, en 1998, Depp viajaría a Francia para filmar bajo las ordenes de Roman Polanski, una adaptación del cuento de terror de Pérez Reverte El Club Dumas ahora llamada “La novena puerta”.  Ahí daba vida a Dean Corso un experto en manuscritos antiguos, al que se le encargaba encontrar un libro que era también el portal del infierno.

Johnny Depp había estado casado en su juventud. Tras su divorcio, estuvo relacionado con las actrices Jennifer Gray, Sherlyn Fenn y la modelo Kate Moss, pero fue en Francia donde entró en una relación de pareja con la que casi podría llamarse la mujer de su vida, Vanessa Paradis.

Johnny , Vanessa y sus hijos

El año en que nace Lily Rose Melody la primera hija de la pareja Depp-Paradis, Johnny vuelve a actuar bajo las ordenes de Burton en la fabulosa “Sleepy Hollow”, inspirada en el relato de Washington Irving.  El nuevo padre sigue en la onda fantástica en su primera película del siglo 21, la comedia “Chocolat”. Esta es la historia de Vianne (Juliette Binoche), un espíritu libre que viaja junto a su hija siguiendo el viento y que cambia la vida de una aldea tentando a sus reprimidos habitantes con su chocolate mágico. Depp interpreta a Roux, un gitano, que se enamora de Vianne ya que ambos comparten un rechazo de lo tradicional y de reglas sociales que impiden a la gente ser feliz.
(cineplex.com)

En el 2001, Johnny Depp protagoniza una versión de la novela gráfica de Alan Moore y Eddie Campbell From Hell. En este drama de época, da vida al personaje histórico Richard Abberline, el inspector a cargo de esclarecer la identidad de Jack el Destripador. Los autores quedaron descontentos con la adaptación sobre todo porque Abberline fue convertido en un gallardo y drogadicto clarividente a quien opio y absinto ayudan a tener visiones sobre la identidad del asesino.

El 2003 sumerge al actor en el mar de la fantasía. Acabado de interpretar a su larger-than-life agente de la CIA perdido en un México mítico en “Once Upon a Time in México”, el actor encarna por primera vez a su más célebre personaje, el Capitán Jack Sparrow en la primera entrega de Los Piratas del Caribe. En “La Maldición del Perla Negra” se establecen las pautas para toda la franquicia. La exitosa combinación  del género fantástico, el cuento de fantasmas, el folclore náutico y la novela de aventuras.

Si alguien me pregunta por qué considero a Johnny Depp un actor fantástico, mi respuesta será que, aunque versátil, Depp es el actor fetiche del maestro de la fantasía moderna Tim Burton. Pero más importante aún decir Johnny Depp es decir Jack Sparrow, y ese pirata es totalmente fabuloso. Tan arraigado ha estado Johnny con el papel que su primogénita Lily-Rose, creía en su infancia que era hija de ese pirata “sui-generis”.

En una ocasión en que la niña casi sucumbió al ecoli, Johnny Depp no solo donó sumas millonarias al hospital que la había salvado, además donó su tiempo para ir a leerles cuentos, disfrazado de Sparrow, a los pequeños pacientes. Los niños siempre han sido los mejores clientes de la fantasía, y aunque Depp les sea reconocible como El Joven Manos-de-Tijeras o Willy Wonka, es Jack Sparrow la identidad que les adscribirán, ese pirata chistoso e ingenioso que vence a la cadavérica tripulación de un navío fantasma.
(The Sun.co.uk)

En el 2006, el actor fue nominado al Oscar por dar vida a Sir James Barrie, un escritor que se dedicó a enriquecer el género fantástico. En” Finding Neverland” Depp representó al autor de Peter Pan como un hombre que seguía viviendo en su niñez y por lo tanto creía en sus cuentos y en ilusiones que sin embargo no podían salvar a la mujer que amaba (Kate Winslet) de una enfermedad terminal.


Como no queriendo alejarse de la fantasía, otro proyecto de Depp ese año fue ” La ventana secreta”, un relato de Stephen King donde un escritor es perseguido por un misterioso y airado personaje que insiste en ser el verdadero autor de sus novelas.

El 2005 es un año en que Depp se convierte en esclavo de Tim Burton. Aparte de encarnar a Willy Wonka en una nueva versión del clásico de Roald Dahl Charlie y la Fábrica de Chocolate, presta su voz para Víctor, el ingenuo protagonista de la fantasía animada “La Novia Cadáver”.
Willy Wonka)

El 2006, marcó el retorno de Jack Sparrow en “El baúl del muerto”. No sé ustedes, pero para mi fue superior a la primera.  Mucho más compleja y con personajes inmortales como La Tía Dilma y Davy Jones, y esa pelea final entre Jack y los tentáculos del Kraken fue inolvidable.



Casi pisándole los talones al “Baúl”, llega en el 2007, “Al fin del mundo” la apoteosis pirata. Para mi es la mejor de las tres, tal vez porque los personajes trascienden los arquetipos que comedia y fantasía les imponen, y demuestran su psicología interior. El Juego de Tronos que se desarrolla entre los últimos piratas y la East India Company, obliga a todos los personajes a tomar decisiones y a enfrentar una realidad donde la piratería es obsoleta. Jack (sobre todo al ser resucitado/rescatado del inframundo) es quien encara mayores dilemas, lo que exige de Depp mayor expresión y versatilidad.




Ese mismo año, Depp volvía ser nominado a un premio de la academia por su interpretación del barbero-asesino serial Sweeney Todd. Para esta adaptación de Tim Burton del famoso musical, Depp tuvo que tomar lecciones de canto y no lo hizo mal, tanto que ganó un Globo de Oro por su actuación.

El próximo proyecto de Depp fue dar vida al infame gánster John Dillinger en “Public Eemies”, pero simultáneamente fue al rescate de Terry Gilliam cuya obra magna de fantasía "El Imaginario del Dr. Parnassus” estaba estancada debido a la muerte de Heath Ledger, protagonista de la historia. Johnny, Colin Farrell y Jude Law se turnaron para reemplazar al personaje que había dejado atrás el actor australiano.  Este filme, la historia del inmortal director (Christopher Plummer) de una troupe teatral que hace un trato con el Diablo para salvar a su hija, fue otro éxito de taquilla para Johnny Depp. El rol del enigmático y demoniaco Tony fue su reafirmación como actor fantástico.

El 2010, Johnny Depp recibía una doble nominación para un Globo de Oro, tanto por “El Turista”, como por su nueva incursión en la fantasía, el rol de El Sombrerero Loco en la “Alicia en el País de las Maravillas” de Tim Burton.

El 2011 nos trajo de regreso a Jack Sparrow. A pesar de emparejarlo con Penélope Cruz y de llevar al pirata a una aventura que involucraba sirenas, un encuentro con Barba Negra (Ian McShane) y la búsqueda de La Fuente de la Eterna Juventud, “On Stranger Tides”” sigue siendo es la más floja de la franquicia.

Sin embargo, el actor seguía abocado a lo fantástico. En el 2004, Johnny Depp había formado su propia productora Infinitum Nihily  con ella había iniciado un proyecto “The Rum Diary’que permaneció engavetado por años hasta que vio la luz el 2011. Fue un proyecto que pasó sin pena ni gloria (aparte de relacionarlo con Amber Head, la segunda Sra. Depp), pero ese mismo año Infinitum Nihil colaboró con Martin Scorsese en “Hugo” basada en el bestseller “fantástico” de Brian Stsnick The Invention of Hugh Cabret,

Infinitum Nihil se hizo cargo de la próxima colaboración de Burton-Depp:” Sombras Tenebrosas”.  Tanto Tim como Johnny habían sido fanáticos de la famosísima serie de televisión, y para Depp fue un proyecto anhelado encarnar al vampiro Barnabas Collins.

Aunque el actor le había quedado gustando esto de ser productor, su próximo filme “El Llanero Solitario” fue un sonado fracaso y eso que en su rol de Toro (Tonto en inglés), Johnny fue lo mejor de la película y el encargado de darle un toque fantástico.

En el 2014, Depp se consoló del fracaso del Llanero, interpretando al Lobo Feroz en “Into the Woods”, la adaptación de la fantasía musical de Stephen Sondheim. Sin embargo, tal vez los escándalos que rondaban la vida pública y privada de Johnny Depp comenzaron a afectar tanto su actuación como elección de proyectos. Esto fue más evidente en el 2015. A pesar, de su magnífica y elogiada caracterización del gánster irlandés Whitley Burger, en “Black Mass, ese año lo vio en fracasos como “London Fields” y por la comedia “Mortdecai” que lo hizo un candidato al “Peor Actor del Año “en los “Golden Raspberry”.

Por suerte, el mundo fantástico lo reclamaría en el 2016.  Johnny Depp ha vuelto a ser un nombre respetado gracias a retomar el rol del Sombrerero loco en” Alicia a través del Espejo “de su amigo tim Burton. Además, Johnny ha entrado al mundo de Harry Potter con su aparición sorpresa como el perverso Gellert Grindewald en la primera de las aventuras de Newt Scamander “Bestias fantásticas y donde encontrarlas”.

Este año Johnny retoma el tricornio de Jack Sparrow en “Dead Men Don’t Tell Tales” y pronto lo veremos en otra aventura de Newt Scamander. Mucho se puede decirde Johnny Depp, bueno y malo, pero es innegable que es un rostro fantástico.

 Como si fuera poco, su hija Lily Rose, la que creía que su padre era Jack Sparrow, ha debutado en el cine. Su último proyecto “Planetarium” donde interpreta a la hermana de Natalie Portman es un relato que bordea en lo paranormal sobre un dúo de clarividentes -médiums que tratan de hacer fortuna en el Paris de la pre-guerra. Aparentemente la fantasía se está volviendo algo genético en la Familia Depp.
Li;y-Rose Depp en "Planetatium"

¿Cuál es tu película fantástica favorita de Johnny Depp? ¿O lo prefieres en roles más realistas?


miércoles, 22 de febrero de 2017

Cuando las reinas eran brujas: la magia de La Reina Blanca


Mi primera ventisca en New York. Encerrada en casa descubro una maravilla en mi televisor de mil canales. Un servicio que se llama “On Demand” y que te ofrece todos los capítulos de determinadas series. Es como streaming, pero la mayor parte del material es totalmente gratis. Comienzo con la serie “The White Queen” y descubro en ella la presencia de lo que he hablado en el blog anterior:  elementos sobrenaturales en un escenario totalmente histórico.

Mucho había oído hablar de la miniserie “The White Queen”, pero cuando la pasaron en Chile, yo ya era pobre, y no tenía acceso a los canales de Starz. Sabía que estaba basada en una trilogía de novelas históricas de Philippa Gregory, la misma que escribió La Otra Bolena. Esos libros son La Reina Blanca, La Reina Roja y La hija del Hacedor de Reyes.  Las tres tienen lugar sobre el trasfondo de La Guerra de las Dos Rosas y todos sus personajes son históricos.


De esa guerra tenía yo pocas noticias. Únicamente lo que me contó Shakespeare, el famoso relato de Los Hijos de Eduardo y su tío el malvado y contrahecho Ricardo III, y que Los Lancaster son Los Lannister y Los Starz representan a York en nuestra saga favorita Una canción de hielo y de fuego.

La Reina Blanca es el apelativo que la autora le da a Elizabeth Woodville (Rebecca Ferguson), la mamá de los Hijos de Eduardo.  Confieso, ignorante de mí, que no sabía que se trataba de la primera plebeya en casarse con un rey inglés ni que todo un reino se fue de espaldas al ver que el joven rey Eduardo VI (Max Irons, hijo de Jeremy) perdía la cabeza por una mujer que no era de sangre real, pero si mayor que él,  viuda y con dos hijos. Tuvo motivos la opinión popular al hablar de hechizos y Gregory se convierte en un eco de esos chismes, he ahí lo mágico de la historia.


Cuando Eduardo descubre a Lady Elizabeth Grey a la vera del camino, se entiende que se encapriche con la que era considerada la mujer más bella del reino. Incluso se entiende que el rey preste oído a la petición de la viuda de que le devuelvan la herencia de sus hijos, pero cuando Elizabeth se niega a ser su amante y hasta lo amenaza con la propia daga real, nadie espera la reacción de Edward. El rey convence a Elizabeth que se case con él. La unión suscita la sospecha entre el circulo real de que ahí existe algún filtro de amor. El más desconfiado es el primo y mentor del rey, el famoso Lord Warwick (James Frain, que no se pierde una buena serie histórica) apodado The Kingmaker o “Hacedor de Reyes”.

En la serie si hay un poco de sortilegio, al menos por parte de Lady Jaquetta Rivers (Janet McTeer), el personaje femenino más interesante de una historia repleta de mujeres fascinantes Jaquetta de Luxemburgo es una dama de sangre real, descendiente de Carlomagno, hija del conde de Luxemburgo, y más importante descendiente en línea directa del hada Melusina de la que ya les hablé anteriormente.
La veedadera Jacquetta of Luxenbourg


 La Reina Blanca también fue producto de una messalliance. Antes de nacer ya su madre había protagonizado un escandaloso romance. Philippa Gregory cuenta la historia de Jaquetta en La Señora de los Ríos. Una pena que ese libro no haya sido incluida en esta serie. Ahí se describe la juventud de Jaquetta, su vida en Borgoña y su amistad con Juana de Arco, cuando la santa era prisionera de los borgoñones. Como Juana, Jaquetta posee dones mágicos (premonición y poder sobre el agua) que adjudica a su antepasada Melusina. Cuando Juana es entregada a los ingleses y ejecutada, Jaquetta se da cuenta que es peligroso tener poderes.


A los quince años, Jaquetta es enviada a Inglaterra a casarse con el Duque de Bedford, hermano del Rey Enrique VI. Ya en tierras inglesas. Jaquetta descubre que a su marido no le interesa la consumación del matrimonio. El Duque es alquimista y quiere utilizar los dones de su esposa para sus fines. El cree que la virginidad aumenta el poder de esos dones. A Jaquetta no le importa ya que pronto se enamora de Richard Woodville, el escudero del marido y se hacen amantes. El Duque muere y su viuda rápidamente se casa con el escudero provocando un gran escándalo en la corte.

Por suerte para la pareja, Jaquetta está bajo la protección de Margaret de Anjou. La reina consigue que el marido le dé al escudero el título de “Conde Rivers” (Ríos). Así Jaquetta se convierte en Lady Rivers (la Señora de los Ríos). Los Condes tienen 14 hijos y son muy felices, aunque no comerán muchas perdices.

Jaquetta está más unida a Elizabeth que a sus otros hijos. Tienen una relación muy bonita, algo que resalta en una serie donde las madres o son obsesivas (Margaret de Beaufort, Margaret de Anjou) o crueles y descariñadas (Lay Beauchamp, Lady Warwick).

Se implica que la razón por la cual Jaquetta presta más atención a Elizabeth que al resto de su progenie es porque la ve como su heredera en la práctica de las artes mágicas. “Eres de mi linaje” le dice constantemente. Elizabeth es aquejada de sueños y visiones premonitorios. Lástima que no sepa interpretarlos sino sabría que sus hijos morirán en la Torre de Londres, que no se puede confiar mucho en Margaret de Beaufort y que Edward, además de serle infiel, se pondrá más gordo que Robert Baratheon.

Jaquetta no tiene visiones, pero si sabe consultar medios de adivinación como espejos e hilos de pescar. Su hija consulta estos últimos, cuando Edward anda amurrado por su rechazo, y encuentra engarzada en el hilo una pequeña corona que se convertirá en su anillo de bodas.


El poder sobre el agua lleva a Jaquetta a combinar sus esfuerzos con los de su hija para confeccionar un hechizo que le asegure la corona al yerno. Desde que Warwick le hizo la guerra, la posición de Edward en el trono anda tambaleando. Incluso su hermano George (David Oakes), que a través de la serie cambia de bando más veces que Meñique, lo abandona para pasarse al  enemigo. El Hacedor de Reyes ve potencial de monarca en George y lo casa con su hija mayor, Isabel (Eleanor Tomlinson).

Isabel queda embarazada. Edward y Elizabeth, tienen tres hijas, pero ningún heredero. Si Isabel pare un varón tendrá más derechos a la corona.  La mejor solución para las brujas es provocar una tormenta que impidan a Warwick y su familia llegar a Francia En la tormenta Isabel pierde al niño.



A pesar de que Elizabeth se siente contrita, las constantes perradas de Warwick la obligan a seguir tomando medidas mágicas en contra del Hacedor de Reyes. Cuando Warwick apresa y ejecuta, sin juicio alguno, al padre de Elizabeth, La Reina Blanca le pide a su madre que le enseñe a vengarse. Así Elizabeth escribe una lista de enemigos a lo Arya Stark (y al parecer con sangre) y la quema.


 Como en los próximos años, Warwick, George, y otros encuentran muertes violentas, tenemos que darle algún crédito a la brujería real. Más aun cuando la batalla en donde perece Warwick también está manipulada mágicamente por ya sabemos quiénes. La bruja madre y su hija bruja- reina elevan una espesa bruma que ayuda a camuflar al ejercito de Edward y a acabar con el enemigo.



Philippa Gregory no es la primera en abarcar estos elementos mágicos. En The King’s Grey Mare (La yegua gris del Rey) Rosemary Hwley Jarman explora esta reputación brujil de Jaquetta y su hija, pero al contrario de Philippa Gregory, las retrata de manera negativa como mujeres ambiciosas y mal intencionadas.

¿Existe alguna justificación histórica que certifique la mala fama de The White Queen y su madre? Se sabe que los Luxemburgo juraban que descendían de Melusina, algo que compartían con muchas otras familias linajudas de entonces. Eventualmente, Jaquetta fue juzgada y exonerada por hechicería. Ocurrió esto en un momento vulnerable, en que el Rey Eduardo andaba prófugo y no podía socorrer a la suegra. Pero Jaquetta, que como concuerdan novelistas e historiadores, era mujer de carácter fuerte supo defenderse lo más bien de acusaciones torpes de que andaba haciendo muñequitos vudú, un tipo de hechicería que nunca la vemos practicar en la serie.


Jacquetta camino a su juicio (Fanpop)


 Más adelante, ya muerta Jaquetta, Ricardo Tercero volvería a argumentar que el matrimonio de su hermano fue el resultado de los esfuerzos combinados de ese par de brujas, por lo tanto, era invalido. Obvio que Ricardito, jorobado maldito que era, necesitaba de algún argumento para explicar su usurpación.

Lo curioso es ver una época en que la nobleza, la realeza, los ilustrados y hasta el poder judicial, ni hablar del eclesiástico, estaban totalmente convencidos de que las brujas podían manipular reyes y dirigir reinos con sus pociones. La serie señala como la histeria anti-bruja surge de la clase alta, de las mismas familias de Eduardo.

A Isabel, Duquesa de Clarence, se le mete en la cabeza que Elizabeth tuvo que ver con su primer malparto y que la ha maldecido impidiendo que tenga un heredero varón. Su hermana Anne Neville (Faye Marsay), a pesar de que, si tiene un hijo varón, le hace coro y ambas le llenan la cabeza de estas historias a George, el duque de Clarence.
George a punto de enviudar(BBC)

܁Cuando George queda viudo, justo cuando Isabel ha parido al deseado heredero, no se le ocurre nada mejor que acusar a Elizabeth de matar a su mujer. ¡Ah y también al perro al que le da por morirse en esos días! Como nadie le hace caso, George decide defenderse contratando un mago para que lo proteja de los hechizos de su cuñada. Al imprudente mago se le antoja augurar el fallecimiento del rey, un crimen que entonces ameritaba la muerte. 

Al mago lo ahorcan y George, que sigue metiendo las patas termina, tal como cuenta la leyenda, metiendo la cabeza en un barril de vino hasta que se ahoga. Y por supuesto los espectadores nos preguntamos si tan triste final tuvo que ver con que Elizabeth anduviera quemando listas de sus enemigos.

La serie pinta claramente a Jaquetta y a su hija como brujas. Jaquetta ejerce su poder con juicio, su hija se deja llevar por arrebatos vengativos, pero ambas son conscientes de su calidad de magas. incluso la familia las ve como tales." ¿Qué hechizo están tramando?"pregunta risueño Lord Rivers cuando ve a su mujer e hija hablando bajito. En la vida real, también fue un hecho aceptado que eran brujas, pero eso tuvo más que ver con la ignorancia de la época que con los verdaderos poderes de La Señora de los Ríos y su hija, La Reina Blanca.

jueves, 2 de febrero de 2017

La influencia de Juego de Tronos: Elementos fantásticos en series “realistas”


Una pregunta que mucho nos hemos hecho en este blog es si” Juego de Tronos” ha llegado a imponer algún modelo en el género de fantasía. La respuesta es difícil puesto que cada vez que nos venden algo como “la próxima GOT” descubrimos que, tal como en el clásico de ciencia ficción “La Mosca”, el proceso de clonación ha salido feo y fallido. Sin embargo, hay una herencia que nos ha dejado Ser George R.R. Martin y que es más evidente en el drama histórico que hoy se enfoca en la lucha de facciones y se atreve a abarcar algún que otro detalle fantástico. Vamos a explorar ese drama.

Comienzo dando un abrazo atrasado de año nuevo a mi amado Reino de Fábulas, a mis reyes y reinas que espero no me hayan olvidado y estén, este 2017, atentos a mis divagaciones. Comienzo contándoles que tener más de mil canales de televisión a mi disposición me ha permitido conocer kilos de series, fantásticas y de otro tipo. Un mes más tarde ya me he hecho de mis favoritas.

A mi parecer, lo fantástico está de capa caída. No hay nada que me haga gemir arrobada. Supongo que le echaré un ojo a “Legion” nomás para apoyar el debut de Dan Stevens en la televisión estadounidense, pero … ¿otra vez un personaje de Marvel? Tenía ganas de ver “Timeless” que al final es un plagio del “Ministerio del Tiempo”, pero ¿se puede confiar en Eric Kripke o en sus productos después de cómo se rio de nosotros con “Revolution”?

Al final me fui a ver el inicio de “Emerald City”. Total tanto la habíamos esperado, total soy fanática de la obra de Frank L. Baum, total la estaban vendiendo como la nueva GOT… No aguanté ni un cuarto de hora y me pasé a otro canal a ver “Sleepy Hollow”.

Admito que sin Abby, SH ya no es lo mismo, pero Ichabod, ahora trasplantado a un Washington colmado de demonios, sigue siendo uno de los mejores héroes fantásticos contemporáneos. Y eso es lo que le faltaba a EC. Ningún personaje me atrapó, todos totalmente clichés. Traté de verla a la semana siguiente y me pareció peor aún. No hay personajes queribles como los  de “ Sleepy Hollow” o  “Once Upon a Time” (Y eso que me tomó tiempo colgarme de esta última). Le falta ingenio y originalidad.

Efectivamente es una “adaptación adulta “de El Mago de Oz, pero ni sus raudales de violencia ni la nena transgénero son sinónimos de calidad o motivo de interés. Me reí con las opciones de las mujeres de Oz que caen entre ser monjas, bajo la guía de Glinda, o ir a trabajar  al burdel de La Bruja Mala del Oeste (ahora convertida en una madame drogadicta).  Me quedé pensando si no sería una alegoría de las pocas opciones que ofrece el feminismo moderno. No lo pensé mucho rato porque la realidad es que la serie es como la describieron en “Rotten Tomatoes” “una majamama entre ‘Juego de Tronos ‘y El Mago de Oz que nadie ha solicitado “. Es cierto, los troneros pedimos series que sigan la línea creada por Martin, pero no queremos majamamas, no las necesitamos.
(NBC.com)

Para saber que queremos, primero tenemos que definir la línea que traza Martin.  La grandeza de “Una Canción de Hielo y Fuego se cifra en tres puntos: la creación de ese universo fantástico, la perfección y variedad de personajes que suelen ser más complejos y profundos que la mayoría de los habitantes del género fantástico; y la fabricación de un escenario sobre el cual se tejen pugnas por el poder que tuvieron lugar en distintos puntos cronológicos de la historia de la humanidad. Eso es lo que falta en EC y en la mayoría de los supuestos clones troneros. La batalla entre el Bien y El Mal se ha convertido en un cliché anticuado y ver a un mago de pacotilla lidiar con brujas neuróticas es para bostezar.  Otro gallo cantaría si el contexto fuera más reconocible o si los contrincantes pudieran identificarse como variaciones de figuras reales históricas.

Revisando las series que sigo noto un factor común.  El hincapié en el poder político, como corrompe y modifica personalidades, lo difícil que es gobernar sobre todo cuando hay facciosos dispuestos a aserrucharle el piso al gobernante de turno. Ese topo es omnipresente en los dramas históricos que veo desde “Victoria” hasta “Black Sails”.

Esto no es novedad , ya  este ingrediente precedía a “Game of Thrones”. Lo vimos antes en la vomitiva “Roma” y en la excelente “Los Borgia”. También la encuentro en “Los Tudor “que estoy ahora viendo completa (me encanta). La diferencia es que Martin supo inyectarle hábilmente elementos fantásticos a su retablo semi-histórico. Y eso es lo que con mesura y paso sutil están haciendo varias series de época post-GOT.

Un gran ejemplo lo sentó Diana Gabaldon en Outlander. En su adaptación, Starz ha conservado ese estilo recordándonos que cuando la autora de Nuevo México publicó la primera novela de su saga no se sabía bajo que genero encasillarla porque, aunque la idea de un viaje en el tiempo cae en ciencia ficción, la gran parte de Forastera tiene lugar en la Europa, y luego en Las Colonias Americanas, del Siglo de las Luces.

Cuando Claire Randall se ve trasportada desde su mundo de la posguerra a una Escocia en vísperas de la Revolución Jacobista, su vestuario y comportamiento la ponen en peligro ya que los supersticiosos habitantes de las Tierras Altas la califican de bruja. Más adelante, la sassenach aprovecha la ignorancia de su entorno para engañar y confundir a más de un contrincante, inclusive al mismísimo Rey de Francia, haciéndoles creer que tienes poderes de hechicera.

Lo interesante es que, a pesar de todos los trucos de Claire, lo innegable es que la Escocia dieciochesca donde habita si es un espacio sobrenatural. No hay una explicación científica para su viaje en el tiempo. Y lo mágico del cuento no para ahí. En Paris, Claire hará amistad con  Raymond un apotecario que dice ser su antepasado y el viajero del tiempo original.  El caso es que El Maestro Raymond es cabalista, alquimista, ocultista y un poseedor de poderes de curación, con los que salva la vida de Claire tras un mal parto, y que solo pueden ser denominados como mágicos.


La razón por la cual es más fácil abarcar lo sobrenatural en un period piece, es porque viajar hacia la Antigüedad nos enfrenta con sociedades paganas, donde lo paranormal es un hecho aceptado y hasta cotidiano tal como ocurre con esa cultura campesina apegada aun a antiguos ritos celtas que vemos en””Outlander”. Por eso no sorprende que perciban a Claire como maga o visionaria. Tal como es lógico que hasta los romanos más pragmáticos de Capua hayan creído que la “resucitada” Lucretia en “Spartacus”, había adquirido el don de la clarividencia.
Lucrecia convertida en El Oraculo de Capua

Contradictoriamente, las sociedades patriarcales, a la par de ver a la mujer como un ser inferior, creían en el sexto sentido femenino y la capacidad de las hembras de acceder al mundo sobrenatural. Por algo los eruditos de la Inglaterra renacentista estuvieron más que de acuerdo en tildar a Ana Bolena de practicar artes mágicas. ¿Cómo sino poder explicar que una plebeya hubiese tenido tal dominio sobre un monarca para hacerlo separarse de su consorte legitima, romper relaciones con Roma y el Imperio, y fundar su propia religión?

En una escena de “Versalles”, Luis XIV encuentra a la hija del cirujano de su mujer atendiendo a la reina y salvando la vida de Maria Teresa. Impresionado ante el conocimiento médico de Claudine, el soberano comenta que si se sabe de su sapiencia la quemaran por bruja, pero siendo El Rey Sol la nombra doctora de la reina, solo que tendrá que practicar su magia en secreto.
En Versalles, Claudine y el Rey Sol atienden a la reina

Una pequeña critica que le ha caído a la aclamada “Vikings”es que el “Vidente “oficial de los escandinavos sea varón (Lo llamaré augur porque no me cala el título de profeta que le dan los traductores). Por tradición, este rol pertenecía a las mujeres.




“Vikingos” es un ejemplo de lo que hablo. La acción tiene lugar en una Europa medieval, que podría denominarse oscurantista. La trama se enfoca en una sociedad que se aferra a una religión politeísta y chamanica donde los dioses son presencias cercanas, donde la naturaleza es mágica, y donde practicar sacrificios humanos es una muestra de fe tal que hasta las víctimas se ofrecen voluntariamente.



El Augur es un personaje importante en la vida de los protagonistas, sus profecías son siempre fidedignas, su presencia es fundamental para informar a Ragnar y su familia de qué decisiones deben tomar.  Eso de consultar oráculos no es privilegio único del Augur.  Ya vimos al Jarl Borg asesorarse con la calavera de su difunta esposa antes de emprender un viaje. Como el final de Borg no fue muy glorioso, vale decir que el cráneo no sacaba sobresaliente en profecías.

El Augur no es el único dotado de dones sibilinos de esta saga. Ragnar tiene visiones y su segunda esposa, Aslaug, tiene sueños proféticos. Algo natural dado su linaje. De acuerdo a la leyenda, Aslaug era hija del mítico Sigurd (Sigfrido ) y de la valquiria Brunilda,  también ducha en artes mágicas.


Se puede argumentar que las visiones son provocadas por la ingesta de drogas, tal como cuando Ragnar le ofrece al monje Athelstane una visión del Ragnarok (el fin del mundo) ayudada por sustancias narcóticas. 


Lo mismo le ocurrirá a Ragnar cuando la esclava oriental Yidu lo haga adicto a las hojas de betel. Sin embargo, no vemos a los vikingos drogándose constantemente, y es un factor reconocido que los chamanes de muchos pueblos consumían/consumen sustancias alucinógenas para alterar su mente y así ser más proclives a visiones proféticas.
La chinita Yidu y sis pociones

Tal vez eso pueda explicar que Siggy, Helga y Aslaug compartan un sueño en el que se les aparece un extraño, pero cuando el extraño se presenta ante ellas en la vida real ya no es tan fácil adjudicar el suceso al consumo de hongos alucinógenos. Obviamente, Harbard es un ente sobrenatural, tal vez algún dios nórdico como lo identifica Floki

“Vikings” no es el único drama de época que imita la línea martiniana de combinar lo histórico con lo mágico. “Tabú” es una miniserie inglesa que puede verse en FX en USA. La acción tiene lugar en Londres, en el periodo conocido como Regencia, casi al final de la Guerra de 1812 entre el Reino Unido y los Estados Unidos.

El protagonista, James Delaney reaparece en el funeral de su padre tras creérsele muerto en África y desde su llegada comienza causar consternación. James ha heredado de su padre un territorio en el norte de los Estados Unidos llamado Nootka Sound. La East India Company quiere esa isla. Delaney se niega a venderla y aquí inician las intrigas palaciegas (hasta el Príncipe Regente mete su nariz en el asunto). Se suceden las, bastante violentas, luchas de poder a lo “Juego de Tronos” (el que James tenga amores con su hermana también añade su toque tronero).

Es el personaje de James el que impone el elemento fantástico. Nadie sabe lo que hizo en África, pero los rumores ya lo hacen legendario. Se le acusa de haber traficado con esclavos (tiene visiones de esclavos enjaulados ahogándose en un barco), de haber practicado el canibalismo y hasta la zoofilia. 

Lo cierto es que cuando La Compañía envía a un sicario malayo para despachar a James, este lo despacha usando sus poderosos colmillos, lo que demuestra que hay algo definitivamente animal y sobrenatural en él.  El hecho de que tenga un oído supersónico y que hable con animales y muertos en la morgue ya lo asemejan a un héroe de Marvel.

James se comuníca telepáticamente con un caballo (telegraph.co.uk)


En el primer episodio, Delaney le confiesa su fiel criado uno de sus muchos secretos, uno que él también tuvo que descubrir. Su madre no era una dama napolitana como le hicieron creer, sino una nativa americana. Su tribu es la que habita la disputada Nootka Sound. Tal vez fue la madre la que impuso a su hijo todo ese tatuaje raro que James lleva en el cuerpo. James no los puede explicar, pero tampoco la madre puesto que murió en un manicomio. Antes estuvo enclaustrada en esa casa donde su espíritu se le aparece al hijo como una especie de Mujer de Negro.
El fantasma de la madre de James.

Los tatuajes, el salvajismo con el que James liquida a sus enemigos, la habilidad para comunicarse con los animales y la pasión incestuosa que lo liga a Zilpha no son las únicas manifestaciones mágicas en un individuo que ciertamente rompe con los tabúes de su época. De vez en cuando vemos a James practicar furtivos ritos en los que habla en una lengua extranjera ininteligible, se pinta el rostro con cenizas y utiliza unos polvos mágicos para propósitos insólitos tales como trasladarse incorpóreamente al lecho de su hermana y provocarle perturbadores orgasmos.
James y Zilpha practican el sexo a larga distancia (IBtimes.co.in)
“Taboo”, de la que espero hablar más en otro blog, trae a los críticos confundidos y divididos en sus opiniones. Quizás porque sea una de las pocas series que se desmarca de géneros conocidos y cae en ese casillero singular que ha ocupado “Juego de Tronos “donde se abarca los histórico con lo fantástico, lo real con lo maravilloso.


¿En que otro filme, serie o libro podemos encontrar esta combinación? ¿Cuál de las series que pretender ser la nueva “Juego de Tronos” más se acerca a la original? ¿Qué serie fantástica o de ciencia ficción los tienen enganchados en este momento?